¿Cómo tener una comunicación asertiva con nuestros hijos?

La comunicación dentro de la familia es fundamental para que el niño crezca en un ambiente que le ayude a desarrollar todo su potencial.

Aprender a tener una comunicación asertiva es muy importante ya que repercute en todas las áreas de nuestra vida. La comunicación dentro de la familia es fundamental para que el niño crezca en un ambiente que le ayude a desarrollar todo su potencial. Dentro del núcleo familiar el niño aprenderá la forma de decir o no lo que le sucede, incluso la forma de mostrar y comunicar su frustración.

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Algunas recomendaciones para tener una comunicación asertiva en casa son:

  • Procura que tus mensajes sean claros para tus hijos.
  • Cuando te dirijas a tus hijos, procura colocarte a nivel de sus ojos, mírale directamente y asegúrate que te está prestando atención, puedes pedirle que te repita lo que le has explicado para saber si fuiste claro y te entendió.
  • Intenta que tu voz sea firme, tranquila y clara, no levantes la voz no amenaces ya que esto lo puede poner nervioso y hará que no te escuche.
  • Evita frases que contengan imposición como “se hace lo que yo diga” o “haces lo que diga porque lo mando yo” posiblemente el niño obedecerá, pero solo será por temor. Si el niño recibe explicación de tu parte le ayudará a entender y tal vez aceptar lo que no le guste.
  • Trata de evitar expresiones negativas; cambia el “no hagas eso” por “qué te parece si haces otra cosa”.
  • Evita los calificativos a su persona como “eres un flojo”; cámbialo por lo que hace: “tienes flojera”.
  • Procura que tu expresión facial sea acorde con lo que le quieres decir. Si estás orgulloso, sonríele. Si lo vas a sancionar muéstrate serio, pero no con rechazo ni amenazante.
  • Dedica un tiempo en el día para estar con tu hijo, sin que exista cosas que los distraiga como la T.V., computadora, teléfono, etc. Muestra interés en lo que te platica, mírale a los ojos y escucha con atención, puedes asentir en ocasiones para que él sepa que le estás prestando atención. Si hay algo que te obliga a dejarle de prestar atención, dile que te espere un momento y reanuda la comunicación lo más pronto posible. ¡No dejes de hacerlo!
  • Evita los reproches, no lo amenaces ni lo humilles, si hay algo que te disgusta en ese momento de tu hijo, puedes hablarle de tu molestia pero sin ofenderlo.
  • Cuando estés cansado o furioso no pongas sanciones, ya que te pueden llevar a decisiones erróneas y poco efectivas. Si te encuentras desbordado tómate unos minutos, sal de la habitación, observa tu respiración y trata de calmarte. Después con las ideas más claras habla con tu hijo al respecto.
  • Nunca lo amenaces ni ridiculices frente a otros.
  • Procura reconocer sus valores y actitudes positivas cada vez que las tenga. Felicítalo cuando tenga conductas positivas, así como por sus logros y por sus esfuerzos.  
  • Si has cometido un error, discúlpate. Es el mejor ejemplo para que ellos aprendan a asumir y reconocer sus errores, es una muestra de valentía y honestidad y no de debilidad. Les enseñas además que somos seres humanos igual que ellos. Ser padres no nos exime de equivocarnos.
  • No olvides demostrarle el afecto abiertamente. Dedicarle tiempo, hablar de lo que para él es importante, sobre los asuntos que le preocupan y le hacen feliz, de sus amigos y sus gustos, le ayudan a sentirse querido. Además dale muestras de tu amor con abrazos, besos, gestos de cariño. No des por hecho que por ser tu hijo debe saber o sentir que lo quieres.
  • Recuerda jugar con él o ella; el juego en algunas etapas de su desarrollo es otra forma de comunicación.    

 

 

MagdaFotoPor: Magda Amézquita Laguna
Psicóloga – Maestría en Terapia de Pareja

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